“LA DOCTRINA DEL
SHOCK”
Un estado
de shock no es algo que se produce cuando nos pasa algo malo, si no también
cuando perdemos nuestra narrativa o historia, cuando nos desorientamos.
“Estoy
en shock”, es una de las frases más comunes usadas actualmente para describir
que algo nos impresiona o nos agarra por sorpresa, la doctrina del shock,
comenzó el 1 de junio de 1981, cuando el ejército financió una investigación
sobre el aislamiento sensorial, en la que el paciente es incapaz de fantasear, se
llevaron acabo experimentos extraños y terribles, en los que se quería borrarles la
mente y reprogramar a los pacientes, algunos de éstos métodos de tortura serían
las bases para un shock económico posteriormente utilizado. ¿Qué tan humano es realizar
experimentos con personas para saber lo que puede llegar a pasar después y
durante de un shock? En lo personal, me parece una manera horrible de tortura,
en lugar de ayudar a los pacientes me parece que les generan traumas.
Sin
embargo, hay algunas aplicaciones de la doctrina del shock en la economía y en
la política, como por ejemplo obligar a la sociedad a aceptar un capitalismo
más puro y desregularizado. Es decir, muy sabiamente los economistas creían que
las crisis eran necesarias para producir un cambio. Cuando un gobierno quería
hacer un cambio, pero la gente no lo permitía, entonces se producía una “crisis”
para causarle miedo al pueblo y de ésta forma generar, que el pueblo mismo
fuera el que se levantara en armas y pidiera el cambio inicial. Y un claro
ejemplo de esto, fue el caso de Chile, se trataba del primer caso en que el
avance al comunismo daba paso al libre mercado, que no funcionó, y el gobierno
comenzó a generar una inflación, acabaron con la distribución gratuita de leche
en las escuelas, para poder imponer las nuevas políticas económicas, se tenía
claramente que imponer el miedo al más grande enemigo, el pueblo. Sin embargo
Chile no fue el único país que optó por usar estas alternativas de cambio, sino
que también Brasil y Sudáfrica y otros países.
Estoy
de acuerdo que para que un cambio esté dado, primero tiene que haber una
crisis, pero no una crisis como la guerra o como muertes o torturas, sino una
crisis en la que analicemos y nos demos cuenta de lo que estamos haciendo mal
para corregirlo. Por esa parte estoy de
acuerdo, pero no me parece correcto que para implementar el mercado libre y el
capitalismo haya habido tantas muertes, torturas, secuestros, guerras, ¿Dónde
está la ética de nuestros gobernantes? ¿A caso es verdad que la gente se puede “enfermar
de poder”? ¿De verdad será necesario una terapia de “shock” para llevar a cabo
cambios?
Algo
que sin duda me dejo sin palabras, fue el ataque a las torres gemelas, el
terrorismo y el modo en el que el gobierno en lugar de preocuparse por esta
clase de situaciones, como el huracán Katrina, piensen en sacar provecho de
ellas y elaborar nuevas reformas. Me preocupa la falta de humanidad que se
puede llegar a tener, sólo por el dinero.
Me
parece también, que como se menciona casi al final del video, cada vez la
sociedad se está haciendo anti-shocks, es decir ya no nos toman por sorpresa, y
no sé si alegrarme, o preocuparme, pues ya encontrarán alguna otra manera para
regularnos a su antojo.
REFERENCIA:
Klein,
Naomi. (2009). “La doctrina del shock”. Recuperado
el 30 de abril del 2014, de https://www.youtube.com/watch?v=_Q7X5pYKi00.
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