sábado, 8 de marzo de 2014

Ensayo "Del poder de la desobediencia civil"




Colegio Helen Parkhurst

“DEL DEBER DE LA DESOBEDIENCIA CIVIL”
Henry David Thoureau
(Ensayo)














Karla Itzel Gómez Salcedo
6°A
7/Marzo/13
Cívica y Ética

Me gustaría comenzar mi ensayo con la frase, que en mi opinión, es la más significativa de la obra, “El mejor gobierno es el que gobierna menos” (Thoureau, 1980) ¿Cuántos de nosotros nos hemos quejado sobre nuestro gobierno, sobre nuestros políticos, sobre nuestro presidente? Me parece, que la mayoría de los mexicanos estamos llenos de quejas sobre  nuestro gobierno, sin embargo, no hacemos absolutamente nada para cambiarlo. Deberíamos de tomar cartas en el asunto y seguir  el ejemplo de Henry David Thoureau ya que su pensamiento era muy liberal y revolucionario. Dicho autor, fue un escritor, filósofo y naturalista estadounidense. Nacido el 12 de julio de 1817, en Concord (Massachusetts), y realizó sus estudios en la Universidad de Harvard. Una de sus obras más importantes es “Del deber de la desobediencia civil”, que será analizada en el siguiente ensayo. Se retomarán sus ideas más importantes y se hablará de la postura del autor en cuanto a la sociedad, gobierno y el individuo, además se mencionarán algunas de las frases más impactantes de la obra. Con el objetivo, de que el lector de este pequeño escrito se dé cuenta de la situación actual, del uso de su consciencia para lograr un cambio aunque sea mínimo y que con base a su individualismo ayude a lograr una unión social para generar un cambio positivo para todos.

Para comenzar, me gustaría hablar sobre las ideas de Thoreau sobre el individuo, ya que no podemos hablar sobre la sociedad sin antes mencionar su elemento principal. ”La única obligación que tengo derecho asumir es la de hacer en todo momento lo que considero justo” (Thoureau, 1980) .Con esta frase, Thoureau nos habla un poco de la responsabilidad que tenemos como individuos, así como del valor tan importante que es el de la justicia. Henry, en su obra “Del deber de la desobediencia civil”, trata mucho sobre la conciencia de los individuos y del hacer lo que nos parezca correcto y justo. Ya que no todas las leyes que nos impone el Estado son correctas, y al seguirlas de alguna manera estamos contribuyendo a la justicia. Además, David menciona que “Deberíamos ser hombres primero y súbditos luego”  (Thoureau, 1980). Con lo que se refiere a que antes de acatar las leyes que nos son impuestas, tenemos que pensar por nosotros mismos, analizar las consecuencias de nuestros actos y comenzar una revolución si consideramos que existe mucha injusticia en la sociedad. Y cuando menciono la palabra “revolución” no me refiero a una lucha con derramamiento de sangre, sino una lucha pacífica en la que tanto los perjudicados como los miembros del gobierno que toman decisiones generales como los diputados y senadores, expresen su opinión y actúen con justicia para encontrar el bienestar.  Como dije en un principio, la mayoría de los mexicanos somos del tipo de personas que siempre nos estamos quejando, pero no hacemos nada para lograr un cambio debido a nuestro conformismo y flojera, preferimos que nuestro país siga lleno de injusticias y que poco a poco el gobierno se vaya apoderando de todo lo que tenemos y que nos quedemos estancados en la misma sociedad llena de mediocridad de siempre.
Si no hacemos algo nosotros que somos los afectados, ¿Quién esperamos que haga un cambio? El autor de esta obra tan impactante, menciona que para él, el gobierno ideal sería aquel en el que se gobernara menos, en el que sólo fuese necesario el uso de conciencia como autoridad y la presencia de Dios. Sin embargo, a mi parecer para lograr tal gobierno utópico, sería necesario que toda la sociedad tuviera una educación con bases en valores y principios, para que ejercieran de manera adecuada el uso de su conciencia; además me parece que a pesar de todo, siempre es necesaria en una sociedad, la organización, ya que sin ella, tarde o temprano habrían malos entendidos y desacuerdos. Y esa podría ser una solución al mal gobierno, sin embargo nos falta recordar que el Estado no solamente está conformado por individuos que exigen libertad y justicia, sino también de autoridades que toman decisiones por la mayoría y que muchas veces no son las adecuadas, ya que sólo benefician a una parte de la población. Es importante entonces, que cada una de las autoridades haga uso de su conciencia y que al darse cuenta de las injusticias, renuncien a su cargo, ya que si siguen trabajando en él, simplemente fomentan un mal gobierno.
En lo personal, me llamó mucho la atención la siguiente frase que habla un poco sobre lo que se debería hacer, según el autor, ante las injusticias de un país: “Este pueblo debe de dejar de tener esclavos y hacer la guerra a México, aunque le cueste la existencia como pueblo” (Thoureau, 1980).  Y sin duda. es una de mis favoritas en la lectura, pues como se menciona en el prólogo del libro, Thoureau es un hombre fuera de lo común, un gran pensador, un sabio y se dice que éste libro en especial debería de ser leído por todos los estudiantes, y con la frase antes citada lo corroboro. ¿Qué pasaría si todos los estudiantes de Méxco leyeran las sabias palabras de David T.? ¿Qué pasaría si todos los jóvenes abriéramos los ojos ante nuestra actual situación? ¿Qué pasaría si con tan sólo esta lectura no diéramos cuenta que con el uso de la conciencia evitaríamos muchas injusticias? La respuesta a todas las interrogantes es sencilla, se lograría un cambio y una mejora para México, dejaríamos de vivir en la injusticia, en la discriminación, en la falta de valores, en la zona de confort.
Finalmente me gustaría finalizar mi ensayo con mi opinión de la obra. Me parece, que Henry David Thoureau era una persona sumamente inteligente, lleno de principios y de valores, una persona muy individualista en cuanto a pensar por sí mismo, pero a la vez una persona muy solidaria ya que siempre buscaba mejorar a la sociedad. La obra en sí, me pareció muy impactante, pues muchas veces nos dejamos llevar por cosas vanas y no nos detenemos a pesar en lo que realmente importa. Vivimos en un México dónde todos nos la pasamos quejándonos del gobierno, sin embargo no somos capaces de propiciar un cambio. Me encuentro en completo acuerdo con el autor en que para lograr un buen gobierno es necesario que las personas comiencen a pesar y a actuar en base a su conciencia y me parece que se debe hacer siempre justicia a toda costa. Además me llama mucho la atención la parte en la que  el autor dice que a el no le interesa formar parte de una sociedad, que se encontraba deseoso de ser un buen vecino y un mal súbdito, y comienza a cuestionar a las leyes que lo rigen. Y pienso que todo eso es verdad, muchas veces no estoy de acuerdo con algunas de las leyes que tenemos y sin embargo las cumplo, sin darme cuenta que al acatarlas de alguna forma estoy contribuyendo al mal gobierno, y es entonces cuando me pongo a cuestionar qué tanto estoy dispuesta a comenzar a elaborar un cambio, aunque sea mínimo, en mi país. Y ¿Hasta dónde, tú como lector, estás dispuesto a quedarte con los brazos cruzados mirando tantas injusticias?
REFERENCIAS:
Thoureau, H. D. (1980). "Del deber de la desobediencia civil". Recuperado el 09 de 04 de 2014, de http://www.inter-accions.org/sites/default/files/del-deber-de-la-desobediencia-civil-henry-david-thoreau.pdf



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