miércoles, 30 de abril de 2014

“LA DOCTRINA DEL SHOCK”
Un estado de shock no es algo que se produce cuando nos pasa algo malo, si no también cuando perdemos nuestra narrativa o historia, cuando nos desorientamos.
“Estoy en shock”, es una de las frases más comunes usadas actualmente para describir que algo nos impresiona o nos agarra por sorpresa, la doctrina del shock, comenzó el 1 de junio de 1981, cuando el ejército financió una investigación sobre el aislamiento sensorial, en la que el paciente es incapaz de fantasear, se llevaron acabo experimentos extraños y terribles, en los que se quería borrarles la mente y reprogramar a los pacientes, algunos de éstos métodos de tortura serían las bases para un shock económico posteriormente utilizado. ¿Qué tan humano es realizar experimentos con personas para saber lo que puede llegar a pasar después y durante de un shock? En lo personal, me parece una manera horrible de tortura, en lugar de ayudar a los pacientes me parece que les generan traumas.
Sin embargo, hay algunas aplicaciones de la doctrina del shock en la economía y en la política, como por ejemplo obligar a la sociedad a aceptar un capitalismo más puro y desregularizado. Es decir, muy sabiamente los economistas creían que las crisis eran necesarias para producir un cambio. Cuando un gobierno quería hacer un cambio, pero la gente no lo permitía, entonces se producía una “crisis” para causarle miedo al pueblo y de ésta forma generar, que el pueblo mismo fuera el que se levantara en armas y pidiera el cambio inicial. Y un claro ejemplo de esto, fue el caso de Chile, se trataba del primer caso en que el avance al comunismo daba paso al libre mercado, que no funcionó, y el gobierno comenzó a generar una inflación, acabaron con la distribución gratuita de leche en las escuelas, para poder imponer las nuevas políticas económicas, se tenía claramente que imponer el miedo al más grande enemigo, el pueblo. Sin embargo Chile no fue el único país que optó por usar estas alternativas de cambio, sino que también Brasil y Sudáfrica y otros países.
Estoy de acuerdo que para que un cambio esté dado, primero tiene que haber una crisis, pero no una crisis como la guerra o como muertes o torturas, sino una crisis en la que analicemos y nos demos cuenta de lo que estamos haciendo mal para corregirlo.  Por esa parte estoy de acuerdo, pero no me parece correcto que para implementar el mercado libre y el capitalismo haya habido tantas muertes, torturas, secuestros, guerras, ¿Dónde está la ética de nuestros gobernantes? ¿A caso es verdad que la gente se puede “enfermar de poder”? ¿De verdad será necesario una terapia de “shock” para llevar a cabo cambios?
Algo que sin duda me dejo sin palabras, fue el ataque a las torres gemelas, el terrorismo y el modo en el que el gobierno en lugar de preocuparse por esta clase de situaciones, como el huracán Katrina, piensen en sacar provecho de ellas y elaborar nuevas reformas. Me preocupa la falta de humanidad que se puede llegar a tener, sólo por el dinero.

Me parece también, que como se menciona casi al final del video, cada vez la sociedad se está haciendo anti-shocks, es decir ya no nos toman por sorpresa, y no sé si alegrarme, o preocuparme, pues ya encontrarán alguna otra manera para regularnos a su antojo.

REFERENCIA: 
Klein, Naomi. (2009). “La doctrina del shock”. Recuperado el 30 de abril del 2014, de https://www.youtube.com/watch?v=_Q7X5pYKi00